miércoles, febrero 28, 2007

¡SOS, te estamos llamando!


Mamá y papá están comiendo en Maki. O fueron al cine que a fines del relato es lo mismo. Ninguna de las hijas quiso venir. Por lo que, hija mayor quedó "cuidando" a hija menor.

Mamá y papá no es que extrañen demasiado a sus hijas, pero se quedarían más tranquilos si escucharan sus bellas voces asegurando que todo está en orden. Entonces llaman.

Primera llamada: el teléfono de la casa suena, suena, suena. Contestador. El progenitor cuelga.
Pensamiento asociado: les dije que tuvieran el teléfono a mano. ¿Será posible que nunca contesten? Después vuelvo a llamar.

Segunda llamada: el teléfono de la casa suena, suena, sueña. Contestador. ¿Me pueden contestar, POR FAVOR? en tono de máxima irritación. SILENCIO.
Pensamiento asociado: ¡Dios mío! Seguramente están heridas y agonizando y con sus últimas fuerzas intentan alcanzar el teléfono sin conseguirlo.

Tercera llamada: el teléfono de la casa suena, suena, suena. Contestador. El progenitor cuelga.
Pensamiento asociado: algo mucho peor que lo anterior.

Cuarta llamada: el teléfono de la casa suena, suena, suena.
Pensamiento asociado: seguramente están viendo la tele o jugando con la PC y ni siquiera son capaces de contestar el teléfono. Ya me van a oír a la vuelta.

Mientras tanto, aprovechando que somos el narrador omnisciente, veamos que sucede en la casa.
El teléfono está un piso más arriba o uno más abajo. En realidad hubieran atendido de no ser por:

Primera llamada: el protagonista del animé que estaban viendo en la tele estaba revelando su verdadera identidad, oculta en los últimos 96 capítulos.
Segunda llamada: trató de contestar, pero se cortó antes de que encontrara el teléfono enredado entre las sábanas y oculto bajo una pila de ropa.
Tercera llamada: imposible contestar. Hacerlo implicaba una muerte segura. Ocho monstruitos intentan asesinarla al mismo tiempo en Ragnarok Online.
Cuarta llamada: contestar implicaba descuidar un chateo urgente e importantísimo con su amiga. Hacía 20 minutos que no se veían y tenían que actualizar esos momentos.

Es que uno cree que si de un lado hay un aparato emisor y del otro un aparato receptor la comunicación debería producirse. Pero no siempre es así.

viernes, febrero 23, 2007

La lección del día


Es frecuente que detrás del motivo de consulta aparente haya otro problema que preocupa al paciente. Aquí podemos encontrar algunos de los más frecuentes, su diagnóstico y tratamiento.


1) Tengo dificultad para mover el vientre.
Diag: la paciente está preocupada por su escaso talento para bailar danzas árabes.
Trat: puede recomendarse que tome clases intensivas durante un tiempo. En caso de fracaso terapéutico, deberá optarse por un cambio a otra actividad física que requiera menos habilidad para mover el vientre.

2) Me cuido con las fechas.
Diag: la paciente es devota del horóscopo y conoce todos los calendarios astrológicos. En base a las fechas propicias o nefastas que marca la astrología organiza su vida.
Trat: es complejo de implementar ya que la próxima fecha propicia para visitar al médico cae en mayo de 2014.


3) Cuando tenemos relaciones, él se retira antes.
Diag: los hombres carecen de la concentración para escuchar las 102698 palabras que ella necesita para redondear una idea. Por eso, varios metaanálisis confirman que el 85% de los hombres ya se retiraron en la palabra 36844.
Trat: mejorar las habilidades comunicacionales de la pareja, mediante técnicas cognitivo conductuales o terapia de pareja cargo del especialista.


4) Cuando tenemos relaciones, él acaba afuera.
Se refiere a la misma situación del punto 3, con el agravante de que el hombre no sólo se retira de la habitación, sino que acaba fuera de la casa, dando un paseo.
El abordaje terapéutico es similar en ambos casos.


5) Tuvimos relaciones, pero ella me dijo que se cuidaba.
Diag: ella se cuida. Nunca toma agua sin hervirla durante 5 minutos o agregarle 2 gotas de lavandina por litro.
Trat: sólo felicitarla por seguir escrupulosamente las recomendaciones para la prevención del cólera. Será una mamá muy sana.

6) Necesito un espiral.
Diag: la paciente desea prevenir las picaduras de los mosquitos. Sin embargo, se encuentra desactualizada en cuanto a las medidas de profilaxis.
Trat: asesorarla sobre el uso de tabletas y líquidos termoevaporables, así como geles repelentes de uso cutáneo.

7) Tengo un atraso y creo estar embarazada.

Diag: la paciente ha llegado tarde a la consulta, y debido a lo embarazoso de la situación, se encuentra avergonzada.
Trat: Se le debe explicar que sentirse avergonzada en una situación embarazosa como la de tener un atraso normal. Se soluciona disculpándose y llegando a horario la próxima vez.

Si las expresiones que usé son demasiado locales (y estoy segura de que así es) el punto 1 se refiere a la defecación, el 2 al método de la abstinencia periódica, el 3 y el 4 al coito interruptus, el 5 a los métodos anticonceptivos y el 6 al DIU.

domingo, febrero 18, 2007

Algunos sanos consejos


Dicen que todos los días hay que comer una manzana por el hierro y una banana, por el potasio. Y también una naranja, para la vitamina C.
Y una taza de té verde sin azúcar, para prevenir la diabetes.

Todos los días hay que tomarse dos litros de agua. (Sí, y eliminarlos, que
lleva como el doble del tiempo que llevó tomarlos).

Todos los días hay que tomarse un Actimel para tener "L.Cassei Defensis ", que nadie sabe qué carajo es, pero parece que sino te mandás un millón y medio todos los días, empezás a ver a la gente como borrosa. Cada día una aspirina, para prevenir los infartos. Y un vaso de vino tinto, para lo mismo. Y otro de blanco, para el sistema nervioso. Y uno de cerveza, que ya no me acuerdo para que era. Si te lo tomás todo junto, por más que te dé un derrame ahí mismo, probablemente ni te enteres.

Todos los días hay que comer fibra. Mucha, muchísima fibra, hasta que logres defecar un pullóver.

Hay que hacer entre cuatro y seis comidas diarias, livianas, sin olvidarte de masticar cien veces cada bocado. Haciendo el cálculo, sólo en comer se te van cinco horitas.

Ah, y lavarte los dientes después.
Después de cada comida hay que lavarse los dientes, o sea: después del Actimel los dientes,después de la manzana los dientes, después de la banana los dientes.. y así mientras tengas dientes. Y pasarte hilo dental, masajeador de encías, buche con Plax...

Mejor ampliá el baño y meté el equipo de música, porque entre el agua, la fibra y los dientes, te vas a pasar varias horas por día ahí adentro.

Hay que dormir ocho horas y trabajar otras ocho, más las cinco que empleamos en comer, veintiuno. Te quedan tres, siempre que no te agarre algún piquete.

Según las estadísticas, vemos tres horas diarias de televisión.
Bueno, ya no podés: todos los días hay que caminar por lo menos media hora

Y hay que cuidar las amistades porque son como una planta: hay que regarlas a diario. Y cuando te vas de vacaciones también, supongo.

Además, hay que estar bien informado, así que hay que leer por lo menos dos diarios, para contrastar la información.

Ah!, hay que tener sexo todos los días, pero sin caer en la rutina: hay que ser innovador, creativo, renovar la seducción. Eso lleva su tiempo.
¡Y ni qué hablar si es sexo tántrico!! (Al respecto te recuerdo: después de cada comida hay que cepillarse los dientes!)

También hay que hacerse tiempo para barrer, lavar la ropa, los platos, y no te digo si tenés perro o mascota... hijos ?!

A esta altura podés ir considerando el suicidio como opción válida.

En fin: a mí la cuenta me da unas 29 horas diarias.

La única posibilidad que se me ocurre es hacer varias de estas cosas a la vez, por ejemplo: te duchás con agua fría y con la boca abierta, así mientras tomás agua, salís del baño con el cepillo de dientes en la boca y le vas haciendo el amor (tántrico) de dorapa a tu pareja, que de paso mira la TV y te cuenta, mientras barrés, qué está pasando en el mundo
¿Te quedó una mano libre? Llamá a tus amigos. Y a tus "amigas"
Tomate el vino (después de llamar, te va a hacer falta). El Biopuritas con la manzana te lo puede dar tu pareja mientras se come la banana con el Actimel, y mañana cambian.

Y menos mal que ya crecimos, porque si no nos tendríamos que clavar un Danonino Extra Calcio todos los días. ¡ Úuuuf!

Si te quedan 5 minutos, reenviale esto a algún amigo mientras disfrutás de una cucharadita de Total Magnesiano, que hace de bien...

Y ahora te dejo porque entre el yogur Activia, el medio pomelo, la cerveza, el primer litro de agua y la tercer comida con fibra del día,ya no sé qué estoy haciendo pero necesito un baño urgente.

Ah, ya que estoy aprovecho y me llevo el cepillo de dientes....

(Lo plagié de Norberto, gracias , quien lo plagió de un montón de desconocidos, hasta llegar a su desconcido autor original, a quien agradezco profundamente)

miércoles, febrero 14, 2007

Dos paradojas


Hoy me gustaría detenerme en el análisis de dos paradojas. Se trata de dos relaciones inversamente proporcionales.

1) Relación inversamente proporcional entre nº de hijos y adultos encargados. De mis años en salas de espera de pediatras, clases de natación, circo, ajedrez y otros he observado que si para transportar un solo hijo parece ser necesario el concurso de madre, padre y/o abuela, las madres de 3 hijos se arreglan solas. Curioso, ¿no?

2) Relación inversamente proporcional de la teoría y práctica de la comida y la actividad física. La lectura de una dieta nos hace pensar que la cantidad de comida es más que suficiente. Casi podemos pensar que es excesiva y que no puede ser que adelgazemos con eso, ya que es más de lo que acostumbramos a ingerir. Al hacerla descubrimos que sabe a poco. Muy poco.
Sin embargo, pongamos que decidamos comenzar a correr. Leemos un plan que propone trotar 1 minuto de cada 4. Nos parece fácil. Un minuto pasa enseguida. Pasa enseguida si no se lo emplea corriendo . En ese caso es largo, muy largo.

domingo, febrero 11, 2007

El poder de las armas


El poder de las armas. Es el pensamiento que me produce el ver a esos policías (hombres o mujeres) con 20 kg de más apoyados indolentemente contra la pared.
Dicen los libros y las películas que en la era pre-armas de fuego no sólo había que acercarse personalmente para herir o matar a alguien. También había que tener la fuerza necesaria para levantar y manejar el arma y la agilidad suficiente como para luchar. Ya no. Todo gracias a la tecnología. ¿Qué bueno, no?

viernes, febrero 09, 2007

Me siento reconfortada...


...al ver que hay gente más desordenada que yo. Mi lucha contra el desorden consta de batallas esporádicas y un mejoramiento parcial con los años, pero el don de mantener mis cosas ordenadas no me ha sido concedido. Como tampoco le ha sido dado a los protagonistas de esta noticia de hace unos días: Perdió la NASA los videos del alunizaje

Sinceramente me hace sentir que lo mío prácticamente no tiene importancia :-)

domingo, febrero 04, 2007

Desengañate


Cuando un hombre te clava la mirada en el circuito aeróbico del parque no es porque está admirando tu estilo para correr. Lo que llama su atención es el rebote de tus tetas (por más corpiños deportivos y tops que te pongas para minimizarlo).

jueves, febrero 01, 2007

Mi tele. Mi casa.


Mi tele. Discovery Home&Health. Un grupo de madres hablan a una embarazada que espera su 2º hijo sobre la relación entre los hermanos.
Una dice: "Cuando nació, le dimos un regalo diciéndole que era de parte del bebé. A partir de allí, nunca tuvimos problemas". (O a tu hijo lo engañás con cualquier cosa o el regalo no era necesario, pienso), "Es natural , asiente otra, los mayores tienden a proteger a sus hermanos menores. Mi hija mayor adoptó tanto el papel de mamita, que a veces no sabemos cómo hacerla salir de ese rol". Risas cómplices de las demás.

Mi casa. Basándome en el tradicional concepto de intercambio de favores (la influencia del regalo del nacimiento de la hermana dura de horas a minutos, nunca años), comprometo a mi hija mayor (14) para que cuide a su hermana (6), mientras salgo un par de horas. Mientras me estoy yendo, la niñera adolescente le dice a su hermanita " Voy a estar en mi habitación. Si pasa algo, despertame. Tratá de que no pase nada", concluye amenazante. "Me quedo tranquila con el cuidado de calidad que le das a tu hermana", le comento. Pero, ante la falta de opciones, me voy.

Al volver, me encuentro con la hermana niñera durmiendo profundamente y con la hermana menor viendo la tele (actividad que le provoca un trance profundo). En un intento de ironía le digo a la nanny: "Tu hermana se cayó por la escalera y está fracturada. Te estuvo pidiendo ayuda, pero vos no la oíste". Entonces se produjo el milagro, mi hija se asustó y se preocupó. Y esta escena de amor filial duró hasta que yo me empecé a reír, incrédula de que lo haya tragado. Sí señores, el amor entre hermanos existe. Se los juro, lo ví en el Discovery Home&Health. Y muy de vez en cuando, en mi propia casa.

PD: Más tarde encontré el siguiente agregado a mi texto
Debía de estar muy dormida, porque juro que no me acordaba. Pero gracias por recordámelo, me pregunto cómo voy a vengarme...

viernes, enero 26, 2007

Duda


Mi duda es la siguiente. Si yo estoy conduciendo a la máxima velocidad permitida, el auto que me pasa como si el mío estuviera detenido ¿a cuánto va?

Quizás sea mejor no saberlo.

miércoles, enero 24, 2007

Juego de niños


Es genial tener hijas mujeres. Además de la obvia ventaja de que la ropa para nenas es mucho más linda, se nos permite hacernos las de vanguardia en materia de juguetes. ¡Cuán absurda y anacrónica es esa división entre "juguetes para nenas / juguetes para varones" como insisten en preguntarnos en McDonalds cada vez que pedimos una Cajita Feliz. Con mucho orgullo le he comprado a mis hijas autos a control remoto y estaciones de servicio. Y eso es muy bueno porque permite sentirse moderna y audaz. Sentimientos que, para ser sincera, dudo que tuviera comprando escobitas y juegos de té para mis hipotéticos hijos varones.

Por eso las nenas son mejores. Evitan el mal momento de tener que ocultarle al padre, que el sueño de su hijo es ser una princesa, como le pasaba a una amiga mía. Por suerte, al final se le pasó.

domingo, enero 21, 2007

Cómo amar la lechuga II


El "Cómo amar la lechuga" anterior estaba escrito en un tono jocoso. (Sí, aunque no lo crean. Lamento si no les causó ninguna gracia). Esta continuación es una reflexión "denserio" a partir del comentario de Tanhäuser.

A veces me pasa que algunas personas me preguntan cómo hago para estar así (así significa mantenerme con un peso razonablemente bajo). Por suerte, el fervor proselitista se me pasó hace rato, así que trato de contestar lo más breve posible. Tampoco es ningún secreto. Les digo que me cuido en las comidas (o sea que no como todo lo que me gusta en cualquier momento ni en cualquier cantidad), hago natación , gimnasia y esas cosas y que voy al grupo de mantenimiento del Dieta Club. A pesar de la brevedad de mi respuesta, me suele suceder que apenas el otro entendió de que se trata, su interés se apaga inmediatamente.

Supongo que se esperaba otra respuesta mejor, como:
  • Uso las plantillas adelgazantes.
  • Me puse una semillita en la oreja.
  • Tomo un té que reduce las grasas.
  • Hago la dieta del kiwi y las algas.
  • Me pongo el Sauna Belt en la panza.
  • Hago 5 minutos al día con la máquina de la tele y como lo que quiero.
  • Ayuno y después me como todo. Ayuno y después me como todo. Ayuno y después me como todo.
Reconozco que al lado de eso, mi "secreto" es bastante aburrido. Funciona, pero le falta glamour.

sábado, enero 20, 2007

Cómo amar la lechuga


Ha comenzado el 2007 y por ahora, sigue sin aparecer algún método de ingeniería genética que nos garantice ser flacas para siempre. Tampoco parece que se haya puesto de moda estar gorda. Sinceramente, es una lástima.

El problema es que vacaciones + Navidad + cumpleaños propio + Año Nuevo + cumpleaños ajeno me dejaron una huella y no sólo la de evocar momentos felices. Creo que llegó el momento de tomar medidas extremas, casi heroicas.

Por supuesto que no me refiero a abandonar a mi familia, unirme a Médicos Sin Fronteras y marcharme al África. Pensándolo bien, tampoco es una idea para descartar de plano. Me imagino que en un campo de refugiados africanos, las tentaciones alimentarias son prácticamente inexistentes y el éxito de la dieta está asegurado. Aunque también habría que considerar que tomar esa decisión me traería algunos problemitas. No sé si bajar un par de kilos los compensa.

La medida extrema a la que me refiero, es la de hacer un día hiperproteico. Pocas calorías y todo proteína que gasta más en digerirse.Ya sé que funciona. Lo hago. Me levanto a la mañana y desayuno un café con leche con un yoghurt de vainilla.

A media mañana corto 50 g de queso magro. Me lo como con un café con un chorrito de leche. A esa altura ya todo ese queso, yoghurt y leche me están asqueando, pero todavía falta bastante.
Almuerzo. Un caramelo ácido. Sopa. Una lata de atún al natural con un huevo. Gelatina dietética.
Media tarde. Un chessecake. Como todos los productos dietéticos tiene un nombre tentador, un aspecto engañoso y un gusto.....bueno, es dietético, ¿qué esperaban?
Merienda. Otro café con leche acompañado por tres rollitos hechos con sendas fetas de jamón rellenas con queso blanco. (Puaj)
Cena. Otro caramelo ácido (oasis). Más sopa. Una presa chica de pollo grillado + una omelette con dos claras y 25 g de queso magro. Gelatina. FIN.

Día siguiente. Descubro que alimentos que hasta ayer me provocaban indiferencia, ocultan tesoros impensados. ¡Qué delicioso es el budín de calabaza y acelga! ¡Qué exquisita es la ensalada de lechuga y tomate! ¡Qué delicia los duraznos! Y toda esa revelación al módico precio de haber pasado sólo un día a base de leche-queso-huevo-pollo. No sólo he conseguido bajar algo. Ahora el plan de alimentación del Dieta Club me parece una maravilla.

sábado, enero 13, 2007

A veces me pregunto si no estaré enloqueciendo...


Por ejemplo, ayer llevé a mi hija a ver "Lo que el agua se llevó" (Flushed away). Lo que me preocupa es que me pasé toda la película admirando lo bien que le quedan los jeans a Rita, la ratita protagonista. Sí, leyeron bien. Estuve admirando el vestuario de una rata. Ni siquiera una real, sino el de una generada por animación. Por otra parte, eso lo hace más comprensible. Encontrar una rata verdadera a la que le quede bien un jean sería directamente un milagro. Rita es una rata muy antropomorfa o mejor dicho, ginecomorfa o top-model-morfa si queremos ser precisos.

¿Debería consultar con un psiquiatra sobre mi preocupación o debo resignarme y aceptar que nunca, nunca los jeans me van a quedar como a Rita? Claro, para ella es fácil. Le corrigen una línea con la computadora y ya está. Lo mío es mucho más complicado. Sólo me queda la genética, la dieta, la gimnasia y la lipo. No puedo competir.

Fuera del delirio en que se transformó esta entrada, pedí específicamente en mis deseos del 2007 que no hicieran más películas animadas con animales y no me hicieron caso. Pero para ser sincera, ésta es bastante buena. Por supuesto, no es la que yo elegiría para ir al cine, pero no tuve ganas de irme (ni me puse a jugar con la Palm) ni una vez. Rita me tenía hechizada :-)

jueves, enero 11, 2007

¡Lo que hay que escuchar!


Recorriendo un foro llamado Infertilidad en la Argentina, encontré que una de las participantes propone contar Esas frases que todas escuchamos (cuando la cigueña se demora). Frases que son muy graciosas cuando no es una las que las tiene que escuchar. En ese momento , si pudieras estrangularías al que te las dice. Una de ellas es tan divertida que no pude resistir la tentación de reproducirla en el blog. La protagonista es una mamá soltera que tuvo mellizos con un donante de un banco de semen. Y cuenta lo siguiente:

¡Ah! tengo una mas para agregar..... cuando fui al registro civil; a anotar los nenes; les dije que sólo llevarían el apellido mío. La administrativa (igual a la de Gasalla); me dijo que debía "concurrir a la Asesoría de menores para iniciar las acciones para procurar el reconocimiento de mis hijos por el presunto padre", y le dije; señora; es por voluntad; no tengo idea de quién es ..... Se puso pálida y me dijo "¡¡¡pero con mas razón querida!!! Hay que encontrarlo y que se haga cargo" - ¡¡¡Pero señora, yo no quiero que se haga cargo!!!! Es un tratamiento bla bla bla (y le conté todo) pero no se quedo convencida y me dijo que de todos modos iba a hacer la comunicación al Ministerio Público de Menores... jajajajja a veces me siento medio extraterrestre!

(Hubiera querido encontrar un video con Antonio Gassalla interpretando a su personaje de la empleada pública, pero no tuve suerte. Van a tener que conformarse con la foto :-)

lunes, enero 08, 2007

Necesito una esposa


Con las vacaciones de mi empleada doméstica, me dí cuenta de que necesito una esposa. O sea, alguien que se ocupe del frente doméstico y de mis hijas, para que yo pueda dedicarme tranquila y sin culpa a otras cosas.

En parte una empleada doméstica es eso, pero las esposas son mejores. A las empleadas hay que pagarles, trabajan con horario y se toman vacaciones, fines de semana y feriados. Además, nunca aman a tus hijos como una esposa. Hay que estar fijándose lo que (no) hacen y hablarles sin que se ofendan. Sí, decididamente las esposas son mejores. Lástima que los hombres las tengan acaparadas. ¿Alguien sabe dónde se consiguen?

viernes, enero 05, 2007

Ven a mí


Francamente estoy un poco desilusionada. Comenzamos un nuevo año y sin embargo algunos problemas no se han corregido. Por ejemplo, los objetos cotidianos que se pierden. Los teléfonos inalámbricos que quedan debajo del sillón se pueden ubicar llamándolos desde la base. A los celulares se los puede llamar directamente (a menos que no sólo estén perdidos, sino también con la batería descargada, como suele sucederle al de mi hija).

¿Pero cómo puede ser que hayamos llegado al 2007 y a nadie se le haya ocurrido inventar un llamador para esas cosas pequeñitas que seguramente Satanás en persona deja ahí? Porque no puede ser que nosotros lo hayamos dejado en ese lugar ¿no?

El tema es que algunos objetos tienen la facultad de esconderse. Los controles remotos son particularmente diabólicos. De paso, para facilitarnos esos momentos ¿no podrían hacer que los aparatos se puedan manejar con todas sus funciones en forma "no remota"? Gracias. Los anteojos, cuando son propios, plantean una paradoja. ¿Cómo buscar sin ver? Las llaves eligen para perderse el momento en que estamos apurados por salir porque se nos hizo tarde.

Señores inventores, necesitamos un chip o algo así que cuando oprimamos un llamador, silbemos o gritemos ¡Maldita sea! emita algún sonido que signifique "Aquí estoy. Justo donde me dejaste. ¿O te crees que tengo patitas?"

(Por suerte terminé encontrando la Palm y finalmente pude publicar esta entrada)

martes, enero 02, 2007

Sólo un detalle...


Mi hija adolescente reflexiona: "Yo sería perfecta como religiosa. No tengo ninguna relación amorosa, casi no salgo, no bebo, no fumo ni me drogo. Sólo me faltaría creer en algo"

Siempre termina faltando algún detalle.....

miércoles, diciembre 27, 2006

Mis deseos para el 2007


Que el federalismo no sea sólo una palabra. Que la mitad de la población de Buenos Aires sienta el irrefrenable impulso de irse a vivir al interior y que dejen las calles más despejadas y con más lugar para estacionar.

Que se invente algún método de ingeniería genética que permita comer todo lo que nos gusta sin engordar. De ser posible que no sea un desarrollo inalcanzable de un centro de investigación en Japón, sino algo práctico y accesible. Digamos algún tipo de técnica que podamos hacer en nuestras casas cambiando los genes con una pincita de depilar.

Que se ponga de moda estar gorda (si no funciona el deseo anterior)

Que se ponga de moda no depilarse (la pinza la podemos necesitar para lo del cambio de genes)

Que se ponga de moda vestirse con una túnica informe (por lo menos los días que no tenemos ganas de ver que nos ponemos).

Que el uniforme de las mujeres profesionales sea un jogging y zapatillas.

Que todos los empleados de los call centers de los servicios de atención al cliente de las empresas sepan de qué están hablando y digan todos lo mismo. (aunque reconozco que es pedir demasiado que se pongan de acuerdo y que no pregunten “¿pero quién le dijo eso?”).

Que las empresas dejen de publicitar las obras benéficas que hacen con nuestra plata y que se dediquen a algo revolucionario. Las telefónicas a que los teléfonos anden bien, las de electricidad, agua y gas a proveernos de electricidad , agua y gas, justamente.

Que mi hija menor sufra un profundo cambio de personalidad y le interese la escuela. Me deprime recibir notas tipo “Mamá, su hija no quiso trabajar en todo el día. Estuvo en el fondo del aula bailando, jugando con plastilina y dibujando”. Y que además me citen para decirme lo mismo, pero en persona.

Que mi hija mayor sufra un profundo cambio de personalidad y decida que ama a su hermanita. Que no se moleste con su sola presencia y que la paz reine en las reuniones familiares.

Que mi marido aprenda a guardar las botellas en la heladera y a apagar la luz y la tele de las habitaciones que abandona.

Que descubran que la Coca Light es lo más sano que hay.

Que los estudios Disney, Pixar y toda esa mafia dejen de hacer películas con animaciones de animales. Créanme que ya estamos hartos.

Y por supuesto….

Que haya paz en el mundo
Que no haya más hambre sobre la Tierra.

sábado, diciembre 23, 2006

No me gusta esa naturaleza

A menudo escucho nostálgicos comentarios acerca de que cada vez estamos más alejados de la naturaleza. Sin ir más lejos, hace unos días hablaba con una amiga de cómo pasamos de un aire acondicionado a otro. Ella comenzó a lamentar las barreras que imponemos entre nosotros y la naturaleza. A mí no me parece lamentable. Al contrario, me parece una estupenda idea. Lamentable me parece tener que acostarse en el piso de baldosas o pasarse la noche mojando el camisón para ver si podemos dormir aunque sea un rato. Lamentable me parece tener que viajar en un auto al rayo del sol. Es que la naturaleza está llena de bichos que pican, sol que calcina, lluvia que moja, frío que penetra y barro que ensucia. Y eso por nombrar sus mejores cosas. (No hablo de terremotos, tsunamis ni erupciones, sólo de lo cotidiano).

Por eso a mí no me gusta esa naturaleza y estar alejada de ella no me supone ningún sacrificio. Quizás estemos llamando naturaleza a una playa de arenas blancas, aguas transparentes y 25º C o algún paisaje maravilloso visto desde la ventana del hotel. Bueno, esa naturaleza sí me gusta. Pero la de “me voy de campamento”, no. Por supuesto, al que le guste va a seguir haciéndolo. Yo seguiré divirtiéndome más en mi cuarto con aire acondicionado.

Ya estamos de vuelta


Si miran la foto, van a saber porqué.