sábado, octubre 14, 2006

¡Llame ya!


Estuve viendo una propaganda sobre un "cinturón adelgazante". Es realmente asombrosa. Se ven fisicoculturistas que supuestamente obtuvieron esos cuerpos usando un cinturón que da calor. No me pregunten de qué manera un poco de calor marca unos abdominales increíbles. Es pensar demasiado. No me pregunten dónde fue publicado el "estudio que demuestra que en media hora de sudar se pierden 600 calorías". Extraordinario, mucho más gasto energético que el que demanda correr...
No me pregunten acerca de que "las bailarinas polinesias tienen esos cuerpos gracias a que en ese clima tropical suden naturalmente y eso las mantiene delgadas". ¿Por qué será que en el verano seguimos igual de gordos? Quizás sea un fenómeno exclusivo de las islas del Pacífico.

Pero vamos a remitirnos a las pruebas. Miden la cintura de una "voluntaria".El centímetro está generosamente flojo. Le ponen el cinturón que da calor. Se lo sacan y la vuelven a medir, estrángulándola de tal manera que el centímetro le crea una muesca en la cintura. ¡Mide 5 cm menos! Siguiendo el método científico, ¿qué demuestra eso? Si nos atenemos a las evidencias, si medimos más apretado, vamos a tener menos centímetros. ¿Fascinante, no? Apuesto que nunca lo habían pensado.

Un par de reflexiones. La primera es que habiendo leyes en contra de la publicidad engañosa, ¿por qué no se aplican?
La segunda es más compleja. Sé que existen un montón de explicaciones psicológicas acerca de cómo gente inteligente y culta tiene (como todos, bah) puntos ciegos y pensamientos mágicos. Pero estas publicidades son tan burdas en su engaño que termino pensando que el que compra está deseando ser engañado y que casi merece que así suceda. Mejor expresado con el refrán popular "En el pecado está la penitencia".

De paso, les quería contar que un estudio demostró que la lectura de este blog produce efectos adelgazantes inmediatos. Pero no en cualquier condición. Sólo si se hace previo pago de una módica suma. Para mayor información, ¡Llame ya!

7 comentarios:

Ana dijo...

ME reí mucho, por supu que aca anda la misma publicidad. El otro detalle que olvidan explicar, y que me contó un amigo que cae dentro de la categoría de ingeligente y culto con puntos ciegos, o sea que se compró algo similar, es que se devoran las pilas, por lo cual quizá adelgacen porque de tanto comprar pilas te quedes sin plata para comer.

lauraBaires dijo...

Lo más notorio es que estos productos deben vender, y mucho, pero nadie te habla jamás del chasco que se llevó. Porque eso implicaría admitir que fue uno de los que "llamó ya". Y entre nosotras, apenas mudada a Estados Unidos, mi marido me encontró con el teléfono y la tarjeta de crédito en mano frente al televisor. Es que la máquina de los abdominales perfectos estaba buenísima!!!

Brigitte dijo...

Si, yo me pregunto lo mismo, si es "legal" este tipo de avisos. Y la baba de caracol?! Que asco! Pero se ve que hay gente con estómago!
Besos

Lurdena dijo...

Me encantó el final de tu post, estuve a un segundo de llamar.

Un abrazo

La hormiguita dijo...

Me apunto al novedoso sistema de adelgazamiento a través de la lectura de tu blog.
:)
Saludos

vane dijo...

me descubriste!!!!! yo compre el video de tony little, que me prometia que en 5' por días era una diosa,pero nunca le saque el celofan al VHS!!!!
también el abshapper! y otro aparato para ejercitar gluteos!
lastima q no me avisaron que había q usarlos para que dieran resultados! jajaaj1!!
besos!

Alicia R. dijo...

Ana, interesante detalle. Seguro que ellos querían explicarlo pero no les dió el tiempo de la publicidad.

Laura, para usar un cliché "la esperanza es lo último que se pierde".

Sí, yo me preguntaba lo mismo.La baba de caracol me parece un poco mucho.

Lurdena, no dudes en llamar. Los resultados están garantizados :-)

La hormiguita, ya te paso mi nº de mi cuenta para que hagas el depósito. Eso es lo más importante para que funcione :-)

Vane, me desilusionás. En cuanto leí todo lo que tenés pensaba pedírtelo prestado, pero ¿no me digas que hay que usarlo? No, así no lo quiero.
¡Que te mejores!