viernes, enero 05, 2007

Ven a mí


Francamente estoy un poco desilusionada. Comenzamos un nuevo año y sin embargo algunos problemas no se han corregido. Por ejemplo, los objetos cotidianos que se pierden. Los teléfonos inalámbricos que quedan debajo del sillón se pueden ubicar llamándolos desde la base. A los celulares se los puede llamar directamente (a menos que no sólo estén perdidos, sino también con la batería descargada, como suele sucederle al de mi hija).

¿Pero cómo puede ser que hayamos llegado al 2007 y a nadie se le haya ocurrido inventar un llamador para esas cosas pequeñitas que seguramente Satanás en persona deja ahí? Porque no puede ser que nosotros lo hayamos dejado en ese lugar ¿no?

El tema es que algunos objetos tienen la facultad de esconderse. Los controles remotos son particularmente diabólicos. De paso, para facilitarnos esos momentos ¿no podrían hacer que los aparatos se puedan manejar con todas sus funciones en forma "no remota"? Gracias. Los anteojos, cuando son propios, plantean una paradoja. ¿Cómo buscar sin ver? Las llaves eligen para perderse el momento en que estamos apurados por salir porque se nos hizo tarde.

Señores inventores, necesitamos un chip o algo así que cuando oprimamos un llamador, silbemos o gritemos ¡Maldita sea! emita algún sonido que signifique "Aquí estoy. Justo donde me dejaste. ¿O te crees que tengo patitas?"

(Por suerte terminé encontrando la Palm y finalmente pude publicar esta entrada)

9 comentarios:

Anónimo dijo...

Recuerdo haber estado como loco buscando mis gafas cuando al cabo de media hora me di cuenta que las llevaba puestas.

A veces tengo miedo de perderme a mi mismo.

Brigitte dijo...

No no!! Es que vos no le querés poner el llaverito silvatero, que con silvar suena. O no?
Besos, Brigitte

Anónimo dijo...

A mí me pasa lo mismo. Cuando no encuentro las llaves, mi agenda, mi bolígrafo favorito o cualquier otro chisme siempre pienso cuando llegará el momento en el que todos ellos estén provistos de una alarma o algo así para poder encontrarlos.

Alicia R. dijo...

Tanhäuser, cuando escribía la entrada, me acordé de las veces en que uno busca algo que tiene en la mano (o en la nariz :-),pero me pareció que me desviaba del tema. Como decía mi madre "no perdés la cabeza porque la tenés pegada".

Brigitte, claro, claro, pero ¿para cuándo la Palm silbatera, la birome que sí escribe silbatera, la la billetera silbatera, el ipod silbatero y demás?

Mrs Vane, bienvenida y gracias por tu visita. El problema es que tendrían que tener alguna alarma con identificación. Por ej, ¡soy el control remoto de la tele! o ¡soy tu tarjeta de crédito! por que sino, sería un pandemónium de alarmas :-)

Alicia R. dijo...

También Podetti en su blog del diario Clarín (www.clarin.com) habla del tema http://weblogs.clarin.com/podeti/archives/051215.php
Evidentemente es un tema candente.

vane dijo...

y si.... el problema es... cuando me pierdo, quien me encuentra!! capaz que aparece abajo de la infinidad de cargadores de la infinidad de artefactos de la vida digital!!!!
no?

Rosario dijo...

siempre pienso lo mismo! sobre todo cuando no encuentro el chupete de Juanis!!!! Un llamador de chupetes ACA!

Anónimo dijo...

Eso mismo me pregunto yo!!! El otro dia vi la pelicula mi novia polly y ahi la protagonista tenia un llamador para encontrar la llave que siempre perdia, aca no los venden?? ahora bien, que hacemos si perdemos el llamador tambien??
Saludos dde Vte Lopez.

Anónimo dijo...

Hola, llegué a este blog buscando en la red algún llamador para mi control remoto.... lo pierdo siempre!!! Además de las llaves y cualqueir otra cosa que se les ocurra.. pero tengo un problema particular con el C.R. Tenía ganas de comprar alguno.... bueno, sino habrá que fabricarlo!!
Saludos desde Bs As.