lunes, julio 16, 2007

¿Cómo hablar con un adolescente?

En el blog MADRE, PADRE, TUTOR O ENCARGADO de Clarín leo lo siguiente:

¿Cómo hablar con un adolescente?

Realmente, hablar con un adolescente me parece tan fácil que no entiendo para qué escriben una nota sobre el tema.
Hablar es fácil, lo que se complica es conseguir que a partir de lo hablado:
1) Nos escuche
2) Nos entienda
3) Modifique su actitud a partir de eso.

Porque hablar podemos hablar con cualquiera. Por ejemplo, a veces le hablo al monitor. Yo creo que me escucha, pero no siento que me entienda...También suelo hablar mientras manejo. Digo cosas como "sos-un-hijo-de-puta" o "¿no podés ser MÁS pelotudo?". Por supuesto que los demás conductores no me escuchan (por suerte) y obviamente no cambian su actitud a partir de mis palabras.



Mirando la foto que ilustra la nota, no creo que eso califique como cuarto desordenado de adolescente. Se puede ver sin demasiado esfuerzo el revestimiento original del suelo. ¡Si hasta hay algunas superficies libres!

No nos desanimenos y sigamos hablando con nuestros hijos adolescentes. Hablar es gratis y representa un buen ejercicio para las cuerdas vocales.

16 comentarios:

Rossana Vanadía dijo...

comprate o regalate un perro salchicha, no sabés como escuchan!

Anónimo dijo...

Hace poqquito compré un libro cuyo título es bastante prometedor: "Cómo hablar para que los niños escuchen y cómo escuchar para que los niños hablen". Tiene muchos ejemplos y ejercicios prácticos. Aún no lo terminé pero tengo tiempo...a mis hijos (5 y 2) les falta bastante para entrar en la adolescencia, pero por las dudas me voy preparando, no? Saludos,
Melina

(Ed. Diana - Adele Faber y Elaine Mazlish)

Alicia R. dijo...

Rossana, tengo una schnauzer mini. Me escucha con mucha atención cuando le hablo, pero no consigo que deje de volcar el tacho de basura si queda a su alcance. Tiene una actitud adolescente :-)

Melian, toda preparación es poca. ¿Cómo andan mis adorables sobrinos? Besos a todos.

Rossana Vanadía dijo...

El salchicha mío hace lo que se le canta, pero escucha al menos, o le hablo a la pared? Muchas veces tengo miedo que el muro responda... y grite, como en The Wall.

La otra parte de mí dijo...

"perdón por existir"esa también sería una buena frase para decirles...a lo mejor nos escuchan...

Alicia R. dijo...

La otra parte de mí, me parece mejor frase "no podés usar la PC hasta que ese escritorio no está ordenado"...

*cyn* dijo...

yo le hablo a todo el mundo. A veces me piden que por favor cierre la boca y deje de decir sobre todo boludeces. Y bueno.

Hurricane dijo...

Las mías están entrando en esa etapa. Ay, la que me espera...

Alicia R. dijo...

Cyn, no sé porque pero no me suena extraño :-)))

Hurricane, no te preocupes. Ahora la adolescencia dura nada más que desde los 9 a los 25 ó 30 años...

DEG dijo...

Mi cuarto está más desordenado que eso ;)

Alicia R. dijo...

Deg, ¡como corresponde a un Joven Argentino! ;-)

Miyod dijo...

Alicia dijo: "La otra parte de mí, me parece mejor frase 'no podés usar la PC hasta que ese escritorio no esté ordenado'..."

...Debo admitir que eso, a la segunda o tercera vez, lo terminé escuchando...

Ana dijo...

Así, así mismo es el paisaje que veo a diario en dos dormitorios de mi casa, los de mis dos adolescentes. Para ser sincera, el chico es bastante más ordenado que el grande de competitivo nomás.... te queda la esperanza de que la chica al menos por pelear a la hermana sea más ordenada. En cuanto a hablar, estoy convencida de que el 90% es inútil, pero sigo hablando!

Alicia R. dijo...

Miyod, ¿viste hija mía que hablando se entiende la gente? :-)

Ana, a mí me pasa lo mismo. La más chica es más ordenada y habla de lo mal que tiene el cuarto su hermana mayor (ninguna de las dos desaprovecha una ocasión para hablar mal de su hermana...). En cuanto a hablar...también coincido.

Tanhäuser dijo...

Mis hijas no son adolescentes todavía y te aseguro que el suyo está mucho peor.
Un abrazo

Alicia R. dijo...

Tanhäuser, el sentido del orden permanece invariable a través de los años. La capacidad de escuchar a los padres, decrece en forma dramática. Luego se recupera. Después de los 30. Otro abrazo.