jueves, julio 05, 2007

Diálogo breve y real con una paciente


Hace unos minutos estaba en la cocina del centro médico donde atiendo los jueves, cuando uno de los "recepcionistos" se me acerca para decirme que tiene en el teléfono una paciente que quiere hablar conmigo. Digo "recepcionistos" porque es un consultorio donde sólo se atiende ginedología y obstetricia, y los que mandan eligieron a dos chicos jóvenes para que las pacientes tuvieran que explicarles sus problemas menstruales y de flujo. Nunca supe si es parte de una política de disuasión para que la gente no use los servicios de la obra social o es pura imbecilidad.

Volviendo a la llamada, atendiendo y me encuentro con una voz que me pregunta:
-¿La doctora?
-Ella habla. ¿Qué necesitás?
-Habla Miriam. (Silencio)
- No te ubico, Miriam. (Los primeros años de profesión trataba de disimular que no me acordaba de un paciente. Después el principio de realismo ganó y ya ni lo intento).
-Miriam Páez. (Silencio)
-Miriam, realmente no me acuerdo de vos. ¿Qué me querías preguntar?
-Estuve el 22 de junio. (Silencio)
-Mirá, veo más de veinte pacientes por día. No creo que pueda acordarme de porqué te ví hace 15 días ¿Por qué no me contás todo con más detalle?

Bueno, me contó, le contesté y todo se resolvió satisfactoriamente para ambas partes. Por supuesto que no lo cuento como algo excepcional, sino porque es cosa de TODOS LOS DÍAS y me tiene harta. A mí jamás se me ocurriría llamar a un médico, decirle "hola, le habla Alicia, lo ví hace 4 meses" y esperar que el otro me recuerde. Más que recuerdo entra en la categoría de lectura de pensamiento.

Espero que mis inteligentísimos lectores tampoco lo hagan :-)

16 comentarios:

Rossana Vanadía dijo...

Si a mi obstetra le digo: soy la loca que nunca quiso estar en sus propios partos, ahì nomás me saca. Creo.

Alicia R. dijo...

Rossana, no estaría tan segura :-)Somos varias las que hubiéramos preferido recibir a nuestros bebes por un envío de DHL.

*cyn* dijo...

ah no!
si vos me escuchas a mi presentandome cuando llamo a alguien para pedir o preguntar algo y se que no me va a recordar, se cae de culo de tener que escucharme todas las presentaciones que me mando!

Alicia R. dijo...

Cyn, yo hago lo mismo (emoticón de verguenza si supiera cuál es).Doy tantos datos que en general me cortan con un resignado "ya sé quién sos" (la loca que cita su biografía cada vez que llama).

Ana C. dijo...

O vos sos una desmemoriada o estás atendiendo demasiados pacientes. Mi médica me reconoce nada más que por la voz, ni siquiera me hace falta decirle el nombre. Le digo "Bon jour, docteur B., je suis Mme..." y ella me contesta "Bon jour, Mme Ana C. tout va bien?"

En otro orden de cosas, o yo soy una loca desprejuiciada o los pacientes argentinos son demasiado pacatos. Entre la historia del chico que no te quería mostrar el pito y le terminó sacando una foto con el celular y las que no se animan a hablar de la menstruación o del flujo con un hombre, ya no sé qué pensar.

Alicia R. dijo...

AnaC, tu comentario revela tu desconocimento de la realidad laboral de los médicos argentinos, aunque uno no conoce aquello con lo que no está en contacto. Pretender que alguien reconozco por su vos o nombre de pila a una paciente que vió una sola vez hace 15 días por una consulta banal igual a decenas, es demasiada exigencia hasta para Funes el memorioso.

DEG dijo...

Hola, Alicia, soy Diego.

¿Te acordás de mi?

Anónimo dijo...

Cada vez que llamo al pediatra de mi hija, para que no quepa duda de quien soy, le hago un revival telefonico de lo que fueron las ultimas consultas: "¿se acuerda que la niña tenía fiebre y el oido inflamado y usted le recetó xx medicamento, etc, etc y que la semana anterior le había recetado xy medicamento pero no había hecho efecto?" y así me remonto a las últimas 4 semanas... Pero siento que cada vez necesito menos presentación dado que soy bastante reconocible por mi acento extranjero y porque no creo que el pediatra tenga muchas pacientes argentinas en Mexico que se enfermen cada 10 días como mi hija!

Saludos, Melina

Ana C. dijo...

Sí, supuse que tenía que ver con la realidad argentina, que no es la misma de hace 20 años, parece.

Pero me cuesta entender por qué, en uno de los países (¡y una de las ciudades! debe haber muchísimos más médicos per capita en Buenos Aires que en el resto del país) con más médicos per cápita del mundo, los médicos argentinos viven con exceso de trabajo. ¿O será que el trabajo está mal repartido?

Hurricane dijo...

En mi caso, las visitas a los médicos siempre adjuntan unos cinco minutos de lectura previa de historia clínica. Recién allí recuerdan quien soy.

La otra parte de mí dijo...

hola,hiciste un comentario en el cuento "los celos" de "siete pecados" y me vine a dar una vueltita por tu blog.Me parece reinteresante lo que planteas en tu post.Yo tengo marido médico por eso sé cómo sienten al respecto,jajaja.Así que la mayoría de las veces no se me ocurre encarar así a mi médico porque sé la cantidad de pacientes que vé por día,es casi imposible que se acuerde de mi historia clínica(salvo caso grave o extraordinario)aunque está bueno sentirnos "únicos"en todos los sentidos,nos encanta en general que las personas recuerden nuestros nombres,comentarios y bla bla bla,incluídos en este caso la historia de la evolución de nuestro flujo...y ni te cuento lo que nos pasa a veces con nuestros hijos y el pediatra del cual pretendemos que nos atienda a cualquier hora de la madrugada y recuerde cada detalle de la evolución de la fiebre o tos de nuestros "pimpollitos".En fin..te acompaño el sentimiento,jajajapero también me hago eco de aquellos que aspiramos a la "singularidad"
un beso y date una vueltita por mi blog www.laotrapartedemi.blogspot.com cuando tengas un ratito.

*cyn* dijo...

ahhhh para, ahora que lei sobre el pediatra.

El pediatra de mis hijos, bien podria ser mi padre lo adoro capo terrible, me obliga cuando llamo que solo me presente con apellido mio y el del padre de los chicos! y asi al toque te saca y se acuerde todo. Al principio como que no le agarraba la onda y me mataba con la descripción y del otro lado tenia que escuchar que me dijera: nena tus apellidos por favor! uhhhh
besos

Alicia R. dijo...

Deg, ehhh casi creo que te ubico. ¿Vos no tenés un blog?...

Melina, te conozco y no dudo que el médico ya te conoce. Besos y que se mejore la princesita de carácter fuerte.

AnaC, es muy fácil. Muchos médicos = mucha mano de obra barata.

Hurricane, muy bien.Nunca serás nombrado por tu médico en los términos de mi post.

Alicia R. dijo...

La otra parte de mi, gracias por tu visita. Tu cuento de Siete Pecados me gustó mucho así que ya parto para tu blog. Y, es verdad, a todos nos gusta sentirnos únicos :-)

Cyn, realmente es un capo :-). También depende de lo largo (o conflictivo) de la relación.

anónima dijo...

Alicia, te acordás de mí? Ah no, cierto que nunca te comenté aunque si te leí.
Soy del mismo club que cyn y que vos...seguro que no te acordás de mi empieza la presentación siempre.
Alguno dudamos de estar en la memoria de los demás y esta muchacha que te llama se tiene una fé con la presencia!

Alicia R. dijo...

Anónima, dame alguna pista más.Tu identidad sigue siendo una incógnita (y esta vez si me da vergüenza)