sábado, junio 30, 2007

Juntos en la cama


Según una amiga mía la mejor época para ser jóvenes fue la de los 80. No existía el VIH/SIDA y cuando apareció era la peste rosa de los homosexuales. Fueron los tiempos de las libertades democráticas y la de las sexuales. La efervescencia democrática la viví intensamente. La sexual me pasó bastante de lado. Estuve de novia y luego casada. Lo que más recuerdo es lo duro que era mantener la ficción de "nosotros no lo hacemos" ante nuestros padres. Y eso que los míos eran bastante tolerantes...
No existía la opción de que tu novio durmiera en tu casa y si se daba era separados y en un rincón inaccesible. Por supuesto que teníamos el resto del día para hacer lo que se nos antojara. Y lo usábamos . Pero, como decía Serrat "la niña duerme en casa". Soñábamos con lo maravilloso que sería poder dormir juntos una noche... o muchas. Finalmente lo conseguimos. Tuvimos que esperar hasta recibirnos y poder casarnos, pero lo logramos.

Después pasaron 20 años. ¿Qué sucedió? Para determinarlo en forma científica decidí emprender un estudio. Se trata de un trabajo de cohortes en el cual los casos estudiados son los de 3 amigas mías y yo misma. Creo que la muestra es perfectamente representativa... de mis amigas casadas. El método de investigación utilizado consistió en charlas no estructuradas (nada estructuradas) sobre nuestros matrimonios. (También hablamos de nuestros hijos, el trabajo, la celulitis, el pelo, viviseccionamos a otras personas, pero no lo cuento porque no entraba en el objetivo del trabajo.)

Veinte años después estar juntos en la cama implica:
1) Hablar de lo que hay que pagar.
2) Hablar de la maravillosa descendencia que tuvo como resultado nuestra unión. ¿Aplicar Piaget, Dolto o directamente reventarlas a patadas?
3) Hablar de la grilla de horarios. ¿Cómo nos repartimos dejar a nuestras hijas en escuelas diferentes que distan km (muchos km)? ¿Llegás para ir a buscar a la gordita a plástica?
4) Jugar con los jueguitos del celular. De la palm. De la notebook.
5) Mirar la tele.
6) Leer.
7) Hablar de la gente con la que uno realmente pasó el día. Compañeros de trabajo y amigos.
8) Hablar de los arreglos domésticos. Dividirlos en urgentes (se pinchó un caño y nos estamos inundando) y postergables hacia un futuro nebuloso.
9) Hablar vagamente de comprar un home theater o de irse un fin de semana a un resort.
10) Hablar de "no puede ser que estemos gastando tanto. Tenemos que reducir gastos".
11) Análisis pormenorizado de los acahques varios que vienen después de los 40.

Los siguientes puntos tienen una prevalencia menos al 1%, por lo que sólo nombramos aquello que tiene relación con el presente estudio.

12 al 354) Varios
355) Lo que en los 80 llamábamos "hacer el amor". Hace años que no lo escucho. ¿Alguien sabe si se sigue usando?

Todo verdor perecerá.

2 comentarios:

Paula dijo...

Anoche leí tu blog desde la cama en mi laptot, mientras Martín navegaba en la suya y me decía : "qué ridiculos que parecemos".... Y eso que "solo" llevamos 15 años de casados.... Con respecto a "hacer el amor..." ¿qué era eso???? igual nosotros tenemos las excusa de un bebé de 4 meses durmiendo en la habitación (y gran parte de la noche en la cama)

Besos.

Alicia R. dijo...

Y sí, con un bebé en el medio es complicado.Pero ya sabés que algún día sale de la cama de los padres. Y para esa altura los papis perdieron el interés ;-). De paso, estaba pensando en comprarme una laptop. Te llamo así me asesorás. Besos.