domingo, mayo 06, 2007

Marketing personal

Creo que no se puede exagerar la importancia que tiene el marketing personal. Saber cómo venderse , destacando nuestras virtudes es imprescindible para triunfar en el competitivo mundo laboral de hoy en día. Sin embargo, no todos lo dominamos en forma intuitiva. Muchas veces es necesario hacer un curso para conocer las técnicas que nos van a abrir la puerta del éxito. Porque hay gente que se presenta de tal manera que llama al fracaso. Tomemos como ejemplo a la trabajadora del sexo de "Yo soy esa"


Carmen Sevilla (1953). La versión que más me gustó, pero incompleta y el sonido con deficiencias.

Yo era luz del alba,espuma del río,
Candelita de oro puesta en un arta;
Yo era muchas cosas que ya s\'han perdio
En los arenales de mi volunta.
(Empieza bien, pero ella misma declara no tener voluntad para luchar por el éxito)
Y ahora soy lo mismo que un perro sin amo,
Que ventea er sitio donde va a morí..
(Además de poco voluntariosa tiene una actitud negativa. Le recomendaría repetir afirmaciones positivas frente a un espejo)
Si arquien me pregunta que como me llamo,
Me encojo de hombros y contesto así:
(Todos sabemos que es importante presentarse con una sonrisa.....aunque sea falsa. ¿Algún empleado de McDonalds pregunta en qué lo puede ayudar encogiéndose de hombros?)

Yo soy...esa...
Esa oscura clavellina
Que va de esquina en esquina
Vorviendo atrás la cabeza.
Lo mismo me llaman Carmen,
Que Lolilla que Pila;
Con lo que quieran llamarme
Me tengo que conforma.
Soy la que no tiene nombre,
(De más está decir que todo lo anterior es un grave error. Es aconsejable elegir un nombre que sirva como estrategia de branding)
La que a nadie le interesa,
(¡Esto es lo peor que le puede pasar a un emprendimiento comercial! Habrá que replantear completamente la estrategia de ventas, buscar nuevos atractivos ¿ponerse más tetas?, ¿aparentar estar desnuda debajo del tapado de piel?. Son sólo ideas, habría que trabajarlas más en un brainstorming. Proponer un programa de fidelización de las clientes, no a sus esposas claro, sino con algún programa de premios o descuentos por puntos)
La perdición de los hombres,
(¿Tan mala es teniendo sexo? Claro, por eso no le interesa a nadie....Tendría que hacer algún curso de técnicas sexuales avanzadas)
La que miente cuando besa.
(¿Habla mientras besa? No importa lo que diga, no se le debe entender nada.)
Ya...lo sabe... Yo soy... esa...
(Esa, esa...Insisto, ¿qué poder de marca tiene llamarse esa?)

Un mocito bueno, borracho de luna,
Pudo ser la tabla de mi sarvacion;
\"como a ti te quiero, no quise a ninguna;
te ofrezco la rosa de mi corazón\"
Y yo que mintiendo me gano la vía
Me sentí orgullosa der cariño aque
Y para pagarle lo que me quería,
Con cuatro palabras lo desengañé.
(Sinceramente, no creo que le alcance con el curso de marketing personal. También tiene que hacer un curso de autoestima y cambiar su actitud tan negativa por una positiva)

Otra versión de "Yo soy esa" por Isabel Pantoja. Más completa y con mejor sonido.

5 comentarios:

Hurricane dijo...

Tal vez "esa" no es una denominación vaga sino una sigla. Tratándose de la profesión mencionada, podría ser algo así como Emprendimientos Sexuales Avanzados
Y me animo a pensar que generar una cierta lástima, en algunas ocasiones, también puede ser una estrategia de marketing.

Anónimo dijo...

He aaquí una de las reglas de oro de Bill Gates (se supone...) "Al mundo no le importa tu autoestima. El mundo espera que logres algo, independientemente de que te sientas bien o no contigo mismo." Es decir, ponéte un buen envase y vendete aunque el contenido esté podrido...Creo que no es bueno ni un extremo ni el otro.

Alicia R. dijo...

Hurricane, puede ser..Pero sigo pensando que en lugar de una fría sigla de SRL tendría que elegirse un nombre más caliente. En cuanto al uso de la lástima lo damos en el 2º nivel del curso. Mis saludos.

Anónimo, le aconsejé el curso de autoestima para que transara con el mocito bueno, pero tenés razón, la puede perjudicar el lo laboral.

Gregorio Verdugo González-Serna dijo...

Pues a las dos que utilizaron el pronombre no les ha ido nada mal en la vida, al menos cuando se han limitado a cantar solamente.
Un abrazo.

Alicia R. dijo...

Gregorio, parece que hicieron el curso ;-) Gracias por tu visita