viernes, mayo 11, 2007

Decisión apresurada


Los que viven en Buenos Aires ya lo saben y a los demás se los cuento. El mes pasado llovió intermitente e insoportablemente. Hubo un par de días por acá y por allá de "no lluvia", pero no los suficientes como para que yo pudiera concretar la decisiva acción de hacer lavar el auto.

Tuve la mala idea de comprar un auto negro. Deslumbrante y enigmático cuando está limpio, estado transitorio que dura sólo horas. De todos modos, ya se imaginarán que luego de un mes de no lavarlo, ya no era una fina capa de tierrita lo que tenía. Era la misma tierra fértil de la Pampa Húmeda lavada y embarrada por la lluvia más las contribuciones de los pájaros de la ciudad.
Mi hija mayor decía: - ¡Este auto es un asco! ¿Cuándo lo vas a lavar?
-Cuando pare de llover, era mi despreocupada respuesta.
La chiquita aportaba: -Debe tener un cartel que diga "Inodoro de palomas".
Mi marido callaba, porque si el suyo estaba apenas más limpio es porque no pierde oportunidad de usar el mío con la excusa de que es "más práctico".(Traté de disuadirlo poniendo un llavero con una réplica miniatura de una zapatilla de ballet. Pero, o acepta muy bien su lado femenino o lo considera poca cosa con tal de usarme el auto).

Finalmente un lunes dejó de llover. El pronóstico anticipaba varios días de tiempo soleado y frío. Decidí que había llegado el momento de llevar a lavar a mi autito. Lamentablemente no fui la única en pensarlo. En todos los lavaderos había largas colas. Tampoco iba a estar haciendo cola para eso. Me parece un comportamiento netamente masculino. Hacia el jueves, los lavaderos seguían llenos, pero se habíamos quedado en salir el viernes con unas amigas. Si bien estaba dispuesta a pasear a mi familia en esas condiciones, me dió vergüenza pasar a buscar a alguien así. Ese día era sí o sí.

Tuve que esperar media hora en la calle hasta que pude dejar el auto, pero finalmente lo conseguí. Cuando volví a buscarlo relucía en toda su gloria al sol. ¡Estaba tan hermoso! Recordé porqué lo elegí negro (maldita sea).

Pero esta historia no tiene un final feliz. ¿Pueden creer que una de mis amigas se enfermó y terminamos posponiendo la salida? Al final , tomé una decisión apresurada. Podría haber tirado un par de semanas más.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Si vivieras en Mexico (DF, colonia Polanco) tendrías el problema solucionado, como no hay donde estacionar, en cada esquina hay un "valet parker" que te lo estaciona en algun lugar que sólo él sabe, por supuesto le tenés que dejar la llave, y están bien provistos con tachos con agua y trapos para lavártelo cualquier día, a cualquier hora, mientras hacés tus cosas, por unas monedas...el problema es que hay una estación seca que dura seis meses y hay tanta tierra que,siendo tu auto negro, tendrías que lavarlo cada dos días, y la otra estación dura otros seis meses y es la de lluvias, así que lo tendrías seis meses sucio!!!

Sandra dijo...

hola, me llamo Sandra y estudio medicina, tambien tengo un blog por ahi ke puedes vistar , creo que me encontre contigo por mera artimaña del destino por ke desde hace un tiempo habia decidido ser ginecologa, pero me gustaria ahondar en el tema con alguien con suficiente experiencia en la materia... justo hoy ke te encontre doy gracias por ke ando dudando de mi, y de muchas otras cosas, estoy confundida hasta los cabellos en todo y me gustaria una guia didactica que no sepa nada de mi y que por lo mismo me pueda ayudar a definirlo un poco mejor, lamento lo de tu auto pero es ciero en Mexico (que es de donde soy)en especifico en el D.F. hce un calor asqueroso por la mañana que deja todo seco y polvoso y en las noches llueve bastante(calentamiento global) asi ke no hay forma de mantener el coche limpio ...
gracias de antemano y un abrazo de tu pseudocolega "medicoblasto"
Sandra

Ana C. dijo...

Por lo menos no se te largó a llover esa misma tarde, que es lo que pasa cuando uno limpia los vidrios!

Alicia R. dijo...

Melina, me encantó el servicio.En todo caso, la próxima vez que haya mucha cola en el lavadero, me hago una corridita hasta el DF y hago algunas compras mientras me lo lavan. Besos a todos.

Sandra,hola casi-colega. Si querés escribime a aliciarba@gmail.com. Besos.

AnaC, llover no llovió, pero ya una palomita me dejó su recuerdo.

Hurricane dijo...

Podés argumentar que el auto+la mugre configuran una obra de arte que varía en el tiempo. Cuando (previsiblemente) alguien sospeche que lo estás jorobando, lo podés observar de arriba a abajo, y en un tono suave decirle "es que el arte no es para vos"

Gregorio Verdugo González-Serna dijo...

Me parece irritante tener que lavar los coches, con la falta que no hace el tiempo para otras cosas. Deberían de traer de fábrica un programa de autolavado, o algo así, eso sí, en seco o con agua reciclada, que hay mucha sequía.
Un saludo.

Alicia R. dijo...

Hurricane, excelente, siempre proponiendo soluciones novedosas :-) En esa línea también puedo argumentar que mi auto fue reclutado para un protocolo científico de la CONICET que busca establecer cuál es el mínimo imprescindible para mantener un auto.

Gregorio, o Geenpeace debería hacer una campaña para imponer la moda del auto sucio, en nombre de un mayor equilibrio ecológico. Saludos.