
Yo quisiera saber qué es lo que impulsa a los hombres a salir del auto para cargar nafta. O sea uno llega, para al lado del surtidor y en lapso variable un empleado se acercará a preguntarnos qué tipo de combustible y cuánto queremos cargar. Acto seguido encajará la manguera en el tanque (previa apertura de la tapita, en caso de que tenga llave. El mío ni eso), marcará la cantidad a cargar, la nafta pasará hasta que finalice la carga, cerrarán la tapita , nos cobrarán y nos iremos.
A mí el proceso me parece lo suficientemente aburrido y previsible como para quedarme en el auto escuchando música. Pero por un importante trabajo estadístico de campo, que consiste en mirar a los otros conductores y a mi marido cuando voy de acompañante, me parece que en alguna parte del cromosoma Y hay un gen que ordena saltar del auto, quedarse parado a su lado mirando ansiosamente alrededor, abrir personalmente la tapita y quedarse mirando el fascinante proceso del principio al fin. Bueno, a veces pueden distraerse viendo las latas varias con aceites y otras cosas (no sé bien que son)
¿Será que consideran que si uno se queda sentado con la calefacción no demuestra lo suficiente su amor a su auto? ¿Será considerado un rasgo gay? Hay preguntas que me dejan perpleja.