viernes, febrero 09, 2007

Me siento reconfortada...


...al ver que hay gente más desordenada que yo. Mi lucha contra el desorden consta de batallas esporádicas y un mejoramiento parcial con los años, pero el don de mantener mis cosas ordenadas no me ha sido concedido. Como tampoco le ha sido dado a los protagonistas de esta noticia de hace unos días: Perdió la NASA los videos del alunizaje

Sinceramente me hace sentir que lo mío prácticamente no tiene importancia :-)

8 comentarios:

Tanhäuser dijo...

Lo suyo es más grave, claro que sí.
En mi caso el desorden se multiplica gracias a la impagable colaboración de mis hijas. No sé cómo lo hacen per el desorden de sus habitaciones poco a poco se va apoderando de toda la casa: los baños, el hall, el comedor, la cocina. Son implacables.

Saludos

Ana dijo...

Yo llevo una lucha sin cuartel, similar a la de tanhauser, el desorden avanza de los dormitorios de mis hijos al resto de la casa, yo lo hago retroceder en innumerables batallas. Aunque siempre recuerdo lo que decía mi padre a mi madre, que para ordenaditos, bien ordenaditos, los cementerios.

Alter Ego dijo...

Si es que no se nos mete en la cabeza que la anarquia es la mas alta expresion del orden. Abrazo Gratis

Antonia Romero dijo...

Yo luché durante años contra mí misma, luego contra mi marido, más tarde contra mi hijo Guillermo. Hasta que llegó mi hija Laura. La primera vez que le dije ¡ordena tu habitación o entro con la bolsa de basura y la dejo vacía!.
Al cabo de una hora salió de su habitación con una bolsa llena ¿adónde vas con eso? -le pregunté ingenua-, a tirarlo -contestó ella.
Cuando comprobé qué había metido tuve que sentarme en el suelo de la impresión: barbies, una pelota, colores, libretas, un pijama, unos zapatos...
En ese momento me di cuenta que debía dejar de luchar.
Ahora nos apañamos bien pero no le he vuelto a pedir peras al olmo.

Alicia R. dijo...

Tanhäuser, yo le digo a mi hija mayor que es posible seguir su rastro dentro de la casa por el reguero de cosas que va dejando.

Ana, es la guerra sin fin :-)

Alter ego, si lo vemos desde el punto de vista físico y hasta filosófico, es verdad que el universo tiende a la entropía. Pero yo me refiería a algo mucho más prosaico. Ese desorden que hace que no encuentres la garantía del electrodomésctico que se acaba de romper o el comporobante de pago de la boleta que Telefónica te reclama como impaga.

Yo también usé la técnica de la bolsa, pero los hijos nos superan :-). Un beso.

Charo dijo...

Ja, ja, casas con hijos, desorden, desorden y desorden...
Mi horóscopo es Virgo, y aunque muchas veces eso de los horóscopos es una camelo, en mi se cumple a rajatabla. Me gusta el orden, un sitio para cada cosa y cada cosa en su sitio, pero he perdido la batalla con el tiempo, cada día me cuesta más y más ir recogiendo los regueros de mis hijos. Me canso, y bueno, me meto en mi habitación y leo o escucho música. Que se apañen como puedan, que conmigo ya han podido.
Un beso

Alicia R. dijo...

Sí, algún día descubrirán las ventajas del orden. Probablemente cuando ya no vivan con nosotras y no nos importe. Besos.

El espejo dijo...

tu blog, liso y llano: genial

[Abrazo]