domingo, marzo 22, 2009
Esta es mi Magalí
lunes, marzo 16, 2009
Yo reparo

Un desgraciado día durante la última ola de calor, noté que el aire acondionado de mi dormitorio goteaba. Y no como debe gotear un aire acondicionado, para el balcón por la manguerita. Goteaba para adentro y las gotas caían en la madera del piso. Debo reconocer que durante durante las dos décadas de mi matrinonio, era mi ex el que se encargaba de los electrodomésticos. Desgraciadamente, durantes los últimos años de crisis no tuve la visión de comenzar a interiorizame sobre esos temas, pero hasta yo me daba cuenta de que algo estaba mal. Pero, ¿cuán mal?
O sea, hacía mucho calor, el técnico no iba a venir en seguida (además tenía que hacer el duelo por el gasto inesperado), ¿podía prenderlo igual o iba a quemar el motor, explotar o lo que sucediera en esas condiciones? Pesaba en mi conciencia la única vez que quise arreglar algo post divorcio. Necesitaba un destornillador. Me dirigí a una ferretería pensando que era una compra de nada. Una vez allí, me enteré de que existían no uno, sino dos tipos básicos de destornilladores. Pedí que me los mostraran y elegí el que me pareció adecuado. Era el equivocado. Finalmente terminé arreglándome con un cuchillo...
Entonces hice lo que cualquiera haría. Abrí la página de Google y escribí "aire acondicionado split goteo". Como suponía no era la primera persona del mundo a la que le pasaba. De paso, encontré un foro fascinante llamado "Yo reparo". Ahí me enteré de que el agua de la condensación es recogida por una bandeja y dirigida hacia el exterior por la manguerita. Cuando se tapa, el agua rebalsa y cae por el frente. Fascinante. Todas las cosas que uno ignora... Como no había ninguna advertencia de "NUNCA ENCHUFE UN AIRE EN ESTAS CONDICIONES" deduje que no había relación con el sistema eléctrico. Entonces podía usarlo sin problemas.
Bueno, no exactamente sin problemas. Todavía quedaba pendiente el irritante asunto de dormir con una gota que cae. Y cae. Y cae... Lo primero era poner un balde. Lo siguiente era atenuar el repiqueteo de las gotas. Primero puse un trapo en el balde. No era suficiente. Después diseñé un ingenioso sistema de atrapar las gotas con la cortina y dirigirlas con mayor suavidad hacia el trapo del balde. Asi dormimos algunas noches. Mientras tanto trataba de encontrar algún técnico para el aire.
Por suerte, en una de mis visitas semanales a la manicura, le comenté mi problema y ella muy tranquila me contestó:
-Pero eso se arregla muy fácil. Poné una gasita o algo y chupás por la manguerita para destaparla. Vas a ver que deja de gotear.
Y así fue. Es que Liana no solo depila, hace manicuría, pedicuría y aplica Sol Pleno, sino que sabe todo sobre aires que gotean. Admirable.
miércoles, marzo 04, 2009
¿Qué?

Porque, lo confieso. Diálogos como el siguiente son cotidianos en mi casa:
Hija mayor.- Ayer me estaba derritiendo. Y no en el sentido más "divertido" de la palabra, sino en el sentido de que las moléculas de agua en mi cuerpo estaban empezando a vibrar a velocidades que iban a hacer colapsar mis órganos.
Hija menor.- ¿Qué?
Yo.- "Ayer tenía calor"