sábado, diciembre 06, 2008

Mar del Plata según mi hija






11 comentarios:

Strika dijo...

Qué lindas fotos. Cada vez tengo más ganas de ir a tu país. Ojalá se me haga pronto.

Un beso

irene dijo...

Qué buenas fotos!!!!

Ana dijo...

Hermosísimas fotos! Felicitaciones a la fotógrafa, muestra su sensibilidad y gusto al tomarlas.

Miroslav Panciutti dijo...

Qué diferencia entre estas fotos y la típica postal turística del post anterior. Tu hija tiene madera de fotógrafa, aunque la noto un poco tenebrosa. Un beso.

Alicia R. dijo...

Strika, estás invitada :-)

Irene y Ana, gracias. ¿Qué mejor para decirle a una madre?. Besos.

Miroslav, yo tuve la misma sensación. Son fotos del atardecer, pero también debo reconocer que tienen una onda muy acorde con los gustos de la fotógrafa. Un beso.

Uno más en el mundo dijo...

para flotar
necesito oir tu voz
milagrosa melodía que me lleva
a lugares donde el fuego apaga el mar
viento que acuna mis ansias
y traslada mis sentidos hacia el sol
Oasis espejismo milagroso
arrullo que respira en tu canción

Anónimo dijo...

Pero que buenas fotos! Mis felicitaciones a la fotógrafa! Estuve sin internet unos días así que me estoy pniendo al tanto de las novedades! Veo que se estuvieron "castigando", jaja! Besos grandes, Brigitte

Tanhäuser dijo...

Unas imágenes impresionantes. Lo pequeños que nos sentimos ante una inmensidad así, ¿verdad?
Besos

Hurricane dijo...

Muy lindas imágenes, realmente. Pensar que cuando yo era chico el espigón de la tercer foto era el "Gancia"
En la cuarta puede verse bien el crimen que se cometió habilitando la construcción del edificio Havanna, que se ríe del resto de la ciudad, hace una sombra exagerada... en fin.
Besos

Alicia R. dijo...

Uno más en el mundo, es la acompañamiemto literario de las fotos. Gracias.

Brigitte, si fue un gran sacrificio pasar unos días en MDP,pero bueno, alguien tiene que hacerlo. Besos.

Tanhäuser, simplemente sí.

Hurricane, lo que es la mirada del experto...Besos

tolenti dijo...

Me encantaron. Me apasiona el tema de la mirada que toma una parte de la realidad. La que esa persona ve. Y otra en el mismo lugar puede estar viendo otra parte, tal vez hasta opuesta.