
Que el federalismo no sea sólo una palabra. Que la mitad de la población de Buenos Aires sienta el irrefrenable impulso de irse a vivir al interior y que dejen las calles más despejadas y con más lugar para estacionar.
Que se invente algún método de ingeniería genética que permita comer todo lo que nos gusta sin engordar. De ser posible que no sea un desarrollo inalcanzable de un centro de investigación en Japón, sino algo práctico y accesible. Digamos algún tipo de técnica que podamos hacer en nuestras casas cambiando los genes con una pincita de depilar.
Que se ponga de moda estar gorda (si no funciona el deseo anterior)
Que se ponga de moda no depilarse (la pinza la podemos necesitar para lo del cambio de genes)
Que se ponga de moda vestirse con una túnica informe (por lo menos los días que no tenemos ganas de ver que nos ponemos).
Que el uniforme de las mujeres profesionales sea un jogging y zapatillas.
Que todos los empleados de los call centers de los servicios de atención al cliente de las empresas sepan de qué están hablando y digan todos lo mismo. (aunque reconozco que es pedir demasiado que se pongan de acuerdo y que no pregunten “¿pero quién le dijo eso?”).
Que las empresas dejen de publicitar las obras benéficas que hacen con nuestra plata y que se dediquen a algo revolucionario. Las telefónicas a que los teléfonos anden bien, las de electricidad, agua y gas a proveernos de electricidad , agua y gas, justamente.
Que mi hija menor sufra un profundo cambio de personalidad y le interese la escuela. Me deprime recibir notas tipo “Mamá, su hija no quiso trabajar en todo el día. Estuvo en el fondo del aula bailando, jugando con plastilina y dibujando”. Y que además me citen para decirme lo mismo, pero en persona.
Que mi hija mayor sufra un profundo cambio de personalidad y decida que ama a su hermanita. Que no se moleste con su sola presencia y que la paz reine en las reuniones familiares.
Que mi marido aprenda a guardar las botellas en la heladera y a apagar la luz y la tele de las habitaciones que abandona.
Que descubran que
Que los estudios Disney, Pixar y toda esa mafia dejen de hacer películas con animaciones de animales. Créanme que ya estamos hartos.
Y por supuesto….
Que haya paz en el mundo
Que no haya más hambre sobre